¿Te consideras una buena persona? La mayoría de la gente lo hace. Sin embargo, muchos diferimos al definir la palabra "bueno". La Biblia dice que Dios es bueno, y los Diez Mandamientos son Su estándar de bondad. Así que, examinemos la Ley de Dios... Con una conciencia sensible, pregúntate si has obedecido lo siguiente:
1. No tendrás dioses ajenos delante de mí. (¿Has amado siempre a Dios, más que todo lo demás?)
2. No te harás imagen. (¿Te has hecho mentalmente un dios con el que te sientes más cómodo(a), uno que te conviene?)
3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano. (¿Alguna vez has usado el nombre santo de Dios para maldecir?)
4. Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
5. Honra a tu padre y a tu madre.
6. No matarás. (Dios considera que odiar es lo mismo que asesinar).
7. No cometerás adulterio. ("Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón"-Mateo 5:27-28 esto incluye también las relaciones sexuales antes del matrimonio).
8. No hurtarás. (¿Alguna vez has robado algo? - el valor del objeto no es lo importante).
9. No hablarás falso testimonio. (¿Has mentido aunque sea una vez? Incluso, al responder estas preguntas).
10. No codiciarás. (¿Alguna vez has deseado con envidia lo que otros tienen?)
La Biblia dice que Dios castigará a los homicidas, violadores, ladrones, mentirosos, adúlteros, etc. Él juzgará incluso nuestras palabras y pensamientos. En el Día del Juicio, ¿te declararán culpable o inocente de violar Sus mandamientos? Puesto que Dios es bueno, tal vez pienses que pasará por alto tus pecados. Pero, es precisamente por Su bondad que Él se asegurará de que los homicidas, violadores, ladrones, mentirosos, etc., reciban justicia. Él sería un Juez corrupto si pretendiera no ver la injusticia. ¿Has cumplido tú los mandamientos? La Biblia dice que la Ley es perfecta. Y ésta ordena que tú seas perfecto(a) (Mateo 5:48). ¿Eres perfecto(a) (en pensamiento, palabra y acción)? ¿Irás al cielo?
Tú puedes decir que eres bueno(a), pero Dios dice que no lo eres (lee Salmos 14:2-3). Así que, uno de los dos está mintiendo, y la Biblia nos dice que Dios no puede mentir. Recuerda que todos los mentirosos serán lanzados al lago de fuego (Apocalipsis 21:8). La Ley de Dios demanda justicia, y el castigo por pecar contra Él es la muerte y el infierno. Presta atención si quieres vivir.
Dios mismo proveyó un medio en el que mostró a la vez Su justicia y Su bondad. Nosotros violamos la Ley, pero Él se hizo hombre para pagar el castigo. Jesús sufrió y murió en la cruz para satisfacer lo que la Ley demandaba. ¡Dios puede perdonarnos y concedernos el regalo de la vida eterna! Pero, quizá todavía pienses que tú puedes (de ahora en adelante) cumplir los Diez Mandamientos. Sin embargo, ¿no es cierto que los mejores entre nosotros hemos mentido, robado, sentido lujuria, odiado, y no hemos amado a Dios sobre todas las cosas, o a nuestro prójimo como a nosotros mismos? Entonces, ¿cómo podemos vivir como personas "buenas" si ya hemos pecado contra Dios? A lo más, somos mentirosos y ladrones reformados... pero aún hemos quebrantado la Ley.
Piensa en esto - ¿venderías uno de tus ojos por un millón de dólares? ¿Venderías ambos por 50 millones de dólares? Tus ojos son invalorables, pero son tan solo las ventanas de tu alma. Entonces, ¿cuánto costará tu vida (alma)?
Teniendo esto en mente, ¿cuál sería un precio justo que podría pagarse por la vida eterna? En verdad, no tiene precio. Sin embargo, si confiamos en nuestra propia bondad para entrar en el cielo, le estamos diciendo a Dios: "Yo debería entrar en el cielo porque he hecho el bien - me he ganado la entrada". Imagina qué pasaría si quisieras regalarme un carro nuevo (muy costoso), pero yo te dijera: "¡No puedo recibirlo! Me da vergüenza recibir un regalo así... mira, te doy 10 centavos por él". Seguramente te ofendería un ofrecimiento de pago tan absurdo. Además, si pago por él, ya no es un regalo sino una compra... es mío por derecho.
Cuando hablamos de entrar en el cielo por ser buenos, o tratando de cumplir los Diez Mandamientos, etc., le estamos lanzando a Dios 10 centavos de "justicia propia", que, al considerar Su sacrificio, es un terrible insulto para Él. Lo único que podemos hacer es humillarnos, arrepentirnos de nuestros pecados, y recibir el regalo poniendo nuestra fe sólo en Jesucristo. Cuando Jesús sufrió por ti en la cruz y resucitó al tercer día, Dios todopoderoso demostró cuánto te ama. Si quieres confiar en tu bondad, estás afirmando que Su muerte agonizante en la cruz fue en vano. La Biblia dice: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe y esto no de vosotros, pues es don de Dios". Tú no puedes ganarte un regalo. Cuando Jesús dijo que creyéramos en Él, quiso decir que debíamos tener fe en Él, así como confías que el paracaídas te salvará cuando saltas del avión. Tú no puedes simplemente creer en el paracaídas - tienes que ponértelo.
......
|